El disfraz de pescador de río no és como la de del de mar. El de mar, de barco, és como la de "Capitàn Pescanova". Chubasquero amarillo, botas amarillas y sombrero de lluvia amarillo. El de caña, de playa al anochecer, no tiene ningún interés. En cambio el de río és espectacular. Va muy muy preparado, muy equipado, incluso va de camuflaje para no asustar antes de tiempo a sus víctimas. La caña, és la caña. (Para el disfraz igualmente lo podríamos hacer con una caña y cordel, y el anzuelo con un alambre o muy grande con papel de plata). Las botas, tienen la caña más larga de mundo, verdes. Los pantalones también verdes para no desentonar con el paisaje. Una bolsa para llevar los trofeos y un cazamariposas completan casi el uniforme. El toque lo daremos con un sombrero o gorra también en verde y llena de anzuelos enganchados. Ah, la camisa de quadros, de aquellas gruesas sí que puede ser de cualquier color, no vaya a ser que fuéramos demasiado camuflados y un cazador nos tomara por una bestia. Y si no se pesca nada, no pasa nada. Un día sin prisas en la natura no se puede comparar a nada en este mundo. Y si no hubiera cobertura, sabes que te digo, que mejor.